valhalla


Es frio, aún en verano. Siento sus aguas profundas, pantanosas, mojandome por dentro. No tengo miedo, aunque la sangre este chorreando. Aprendí que hay vida después de la muerte, porque sigo renaciendo. Un destello y se esconde. De golpe desaparece, como si nada hubiera existido; sin mediar palabras. Sin explicaciones lógicas. Pero no se puedo borrar el haber sido aquella virgen que fantaseaba con que afilados colmillos perforaran su piel. Ni haber acechado desde la distancia durante suficiente tiempo para saber cosas que ni su protagonista recuerda. Y después, el exilio, la soledad, el perfume del mar impregnado en las sabanas de alguna habitación de San isidro. Entendí el "no podemos seguir viendonos", y todo lo que siguió después. Pero guardo el sonido de la maquina que le inyectaba tinta en el hombro, mientras yo fotografiaba su cuerpo cansado. Guerrero de nadie, lucha por mi cuando al fin puedas verme. Profetiza mi descenso cuando la oscuridad haya dejado de consumirte. 

Final Number Dos

En el verano me tocaba salir del trabajo a la noche pero a vos no te importaba, querías sacarme a pasear con tu moto cada vez que mi miedo no fuera mas grande que la necesidad de pasar un rato juntos. Entonces traías tu casco extra y alguna factura con nombre francés para esperarme en la puerta de la empresa mientras me quejaba. "Odio las motos" te decía y vos te me cagabas de risa.
Ese día hacia mucho calor, pero tenia que abrazarte fuerte por miedo a que nos pase algo. Recuerdo sentir en la piel al viento romper contra nosotros, tu cuerpo escuálido entre mis brazos, respirar de cerca el perfume de ferrari que te consiguía tu papá y la libertad que emanabas, esa que aun hoy te envidio.
Me llevaste por paseo Colón, doblamos en corrientes y cruzamos el obelisco. Todo era tan conocido y tan diferente a la vez. Pasar tiempo con vos tiene eso, siempre es nuevo y viejo, agridulce. Se me ocurrió que fuéramos al río, y te pareció una buena idea. Cuando llegamos eran como las doce de la noche, y nos tiramos en el pasto a fumar unas secas. "Relajate" repetías, Nunca puedo cuando te tengo cerca. Algo tuyo me molesta, generalmente no sé qué es, pero concluyo que es el pasado.
Nos quedamos en silencio, mientras mi celular reproducia un disco de Alice in Chains.  Mirando el cielo, uno al lado del otro, hizo su despliegue una estrella fugaz. "Viste eso?" Te pregunté. Negaste con la cabeza. "te lo perdiste, era un asteroide muriendo". No te importó, dijiste que habías visto muchos, aunque no tanto en la ciudad. Bueno, yo no los veo todos los días, asi que aproveche para pedír un deseo. Lo hice hacia mis adentros porque vos estabas colgado Desee que nunca más nos viéramos y después te besé un montón. 
A los pocos días nos peleamos, como siempre, creo que dijiste algo que no me gustó. La mayor parte del tiempo no te aguanto. Mi predisposición con vos es pésima, porque ya te conozco demasiado.  Pero una madrugada estaba por dormirme y escuché una voz susurrando mi nombre, tardé mucho tiempo en levantarme porque me negaba a aceptar que lo que oia era real. Levante la persiana y te vi al lado de tu moto, saludándome. "¿Qué haces acá?" Me sorprendiste, baje las escaleras rápido y salí a la calle. Me dijiste que estabas listo para probar algo conmigo, de vuelta. Que esta vez era la verdadera, que lo habías pensado bien y que no querías una vida sin mi. Ya estabas haciendo planes para que viviéramos juntos, podíamos mudarnos a cualquier barrio que no fuera Palermo. Yo dudé. Nos besamos en el umbral de casa, pero no sentí nada. Me notaste fría, sin entusiasmo. El proyecto de vida saliendo de tu boca había perdido su brillo. Me preguntaste si te quería, y te dije que si. Siempre te quise, desde el primer momento en que te vi y siempre te voy a querer, esa es mi única verdad. Te noté confundido, algo desesperado. "Besaste a alguna otra persona en lo que va del año?" me tiraste. No respondí y te abrace. Concluiste que la pregunta era estúpida, nada importa tanto. Te pedi tiempo para pensar. La noche siguiente me escribiste un mensaje diciendo que no podías más con esto. Me volví a enojar y a desenojar. Nunca más supe de vos. Todavía te quiero. 

postit de verano - II

Desfallezco, desfallezco, muero. Desde ayer a la noche el pensamiento recurrente, la suba de tarifas, un gobierno fascistas y los discos de los redondos me hieren. Déjalo ir, dice mi cabeza, no te apegues, pero yo muero, un poquito, atendiendo el teléfono, sintiendo la respiración quebrada, viendo fotos de tu planta a punto de florecer. Ya no te quiero. Estoy con alguien.  Seguí tu vida, pero no me olvides.Si te alejas mucho te voy a buscar, no quiero que desaparezcas mientras yo soy feliz. Necesito que veas lo que siempre quisiste conmigo y no vas a tener, lo que ahora es de alguien más. Necesito viajar y llamarte desde donde sea para que sepas que estoy bien, mejor que nunca. Dejá de ponerte en ridículo. Te voy a likear todas las fotos. Mirame, no te puedo dejar en paz. Juntémonos a tomar algo, charlemos, tengo tanto que decir. Para empezar sos culpable de irte siempre a los extremos, de que te invada la locura cada vez que exudas inseguridad. Me hartan tus caprichos, tus exigencias. Hacete cargo, ahi tenes tu explicación. Sos tan vehemente. Y te desconozco, no pareces quien deberias ser, al menos conmigo no, si con esa persona nueva que no va a saber nunca lo que era quererte cuando el miedo te comía la vida. Ahora sos libre, y elegiste, y te veo bien. Yo mientras tanto desfallezco, muero. El combo que nos gustaba del burguer cuesta ciento sesenta pesos.

post it de verano

Primero de enero, se me rompe el cetro de la posmodernidad, mercurio retrogrado augura que todo va a salir mal hasta el 8!!

La gente va y viene por florida. Los artistas pintan, escriben, bailan, sacan fotos y hacen música al grito de "Cambio, cambio". La mala palabra arruina el paisaje.

Falta poco. No puedo organizarme. Todo se transforma. Leo en el subte B mientras algunos curiosos me miran. Resalto este fragmento que me arrebata varias carcajadas:

"(...)La escuela tiene como funciones preparar para la vida profesional, proporcionar una cultura general, etc.; pero su función primera consiste en interiorizar las normas oficiales del trabajo explotado, de la familia cristiana patriarcal, del Estado burgués. En la escuela se aprende también a interiorizar el modelo de la fabrica. En ella, como en esta, se aprende a humillarse ante los superiores, y en segundo termino, o si es necesario, se aprende un oficio."

Anecdotario I

Fui al konex con mi amiga mariana. No digo que nos vestimos para la ocasión, porque no. Sábado de verano a la noche, de zapatillas y ojotas, mientras las chicas promedio deambulan rozagantes sobre tacos altos.  Ya empezamos mal. Para levantar el ánimo, se nos hace necesario un litro de fernet per capita. La cola nos roba 35 minutos de vida, y $130 por un gran vaso Pepsi con 1882. La sobriedad y el sabor a caramelo  viejo indignan.  El calor golpea al ritmo de los tambores, la gente empuja toda chivada. Un pulverizador cerca de la puerta rocía a las personas para que la vida sea soportable. Mariana  y yo nos clavamos debajo de esa duchita hasta el punto en que  los que pasan asumen que somos sobrevivientes del titanic. “¿Queres un poco de jabón?” le gritan a Mariana. Me agarro la cara de la vergüenza. “Dejennos ser felices” responde ella. No se puede vivir tranquilo.

 En la fila para ir al baño, se nos acercan dos chicos potables. Yo me creo que estoy irresistible, me hago la linda. Uno de ellos me habla de que le gustan mis aros, mi pelo, lo copada que soy.  Me la creo porque soy así de genial y sé que se nota. Al cabo de un rato de charla, tira gorra con logo. Me pide que busque la fanpage de no se que y que por favor le de like. Percibo que el otro – que habla con mariana - tiene la cara manchada, pero además, usa la misma gorra con el mismo logo. Caigo en cuenta de que eran dos promotores encubiertos.  Me rehuso a likear una página en la fila del baño. Los desenmascaro pero niegan todo.  Me discriminan por el lugar en el que vivo. Después insisten en que, además de necesitar un like en la página, somos re lindas y re copadas. Ante la duda, tiro un guiño y les dejo mi celu. Nos vamos y cuando volvemos le están pidiendo un like a otras dos boludas. Perdemos la dignidad esa noche.  Mariana los sigue en fb. Esta historia es verídica. Fin. 

fastidio



Escribo lo que quiero, puedo decir lo que se me cante, total no me lee nadie. A la gente no le interesa lo que uno pueda escribir o decir, uno puede hablar, gritar, pegar portazos pero entre tanto ruido nadie ve, nadie lee, nadie escucha. El silencio es el dios de la incomodidad. El silencio te puede golpear en la cara con alguna verdad que te duela. El silencio quizás te obligue a pensar, quizás te obligue a cuestionarte por qué haces lo que haces y por qué crees que sos alguien cuando en verdad todo es un juego estúpido que jugamos para otros. Por eso voy  a escribir lo que se me ocurra, como esto,  que parece no tener sentido, que se invisibilizará entre el ruido, que me servirá como recordatorio - a mi y solo a mi -  de que hoy no me podía dormir y estaba re fastidiosa.